lunes, 4 de abril de 2016

RESEÑAS FAMILIARES: DESTROY BCN! EL JUEGO DE LOS DADOS QUE NO SE TIRAN

"Primero fue un leve tronar que cruzó el aire, después sintieron el suelo temblar bajo sus pies y después... después empezaron los gritos, las carreras, las huidas y el terror en Barcelona!"

Así nos presenta GDM su último lanzamiento, Destroy BCN!, un juego de monstruos que combaten entre sí utilizando como escenario la ciudad condal. 

Portada del juego  (arte a cargo de Siscu Bellido)
 FICHA TÉCNICA:

Autor: Toni Serradesanferm
Editorial: GDM
Año de publicación: 2016
Jugadores: 2 a 4
Edad: 10+
Duración: 20-30 minutos

IDEA DEL JUEGO:

En Destroy BCN! cada jugador adquiere el papel de un temido monstruo que le ha cogido "cariño" a la ciudad y quiere jugar con ella, así que el objetivo será convertirse en el monstruo que destruya más edificios y ejércitos.

La caja del juego viene con un curioso inserto y bolsas suficientes 
PREPARACIÓN:

Cada jugador recibe una carta de monstruo al azar, un dado que representa a dicho monstruo en el tablero y una bolsa con 10 cubitos. Estos cubitos son la energía del monstruo. Cada monstruo tiene un poder especial. Por ejemplo, Copitong es más resistente a los ataques de los ejércitos, Barcerker hace daño extra a los monstruos que tenga al lado, Gaudrac ocupa la casilla de un ejército cuando lo destruye... Mención aparte para Vampillé, que cuando ataca a otro monstruo se queda la energía que le hace perder. Me parece la mejor de todos junto a TDB-80, que copia las habilidades de los monstruos adyacentes.

Aquí tengo que hacer un inciso y aconsejaros que juguéis sin las cartas de monstruos la primera partida para familiarizaros con el juego. Todos sin poder especial y en igualdad de condiciones.

Los ocho monstruos tematizados del juego
Bueno, seguimos. Ahora los dados se sitúan en las casillas de salida del tablero, que se distinguen por su fondo verde, dejando su valor en un 2 orientado como cada uno quiera. En las demás casillas se ponen más cubitos.

Todo preparado para una partida de 3 jugadores
 DESARROLLO:

La partida se juega por turnos. Para seleccionar al jugador inicial todo el mundo debe realizar un bostezo monstruoso. El más bruto empieza y en su turno debe hacer dos cosas:

1- Mover el monstruo
2- Activar/mover dos ejércitos

1- MOVER EL MONSTRUO

Aquí nos topamos con el mecanismo más original del juego. Recordad que los dados los habíamos colocado con un resultado de 2. Pues bien, eso significa que vamos a mover nuestro monstruo exactamente 2 casillas. Para ello, iremos girándolo por el tablero a medida que avance de una casilla a otra, cogiendo los cubitos que nos encontremos y añadiéndolos a nuestra bolsa. El resultado que indique al terminar el movimiento servirá para dos cosas: 

a) para determinar el número de casillas que podrá mover en el siguiente turno
b) para indicar la fuerza con la que ataca a otros monstruos o ejércitos

Durante el recorrido, el monstruo puede girar una sola vez. Si se encuentra con otro monstruo, ejército o borde del tablero y ya no puede/quiere girar, su movimiento termina. En el caso de chocar con otro monstruo hace un ataque. El monstruo atacado pierde tantos cubitos de su bolsa como la cifra que indique el dado del monstruo atacante. Así que si vas con tu dado dando vueltas y tu movimiento se detiene con valor 6 junto a otro monstruo le cascarás 6 de daño.

Dos monstruos merodeando cerca uno del otro
 2- ACTIVAR/MOVER DOS EJÉRCITOS

Dentro de la bolsa negra se esconden 12 ejércitos con 3 valores diferentes (seis de fuerza 1, cuatro de fuerza 2 y dos de fuerza 3). En los primeros turnos, los jugadores irán extrayendo de la bolsa dos ejércitos y colocándolos en casillas libres que no estén en contacto con otros monstruos. Cuando ya esté vacía la bolsa, los jugadores acabarán su turno moviendo a dos ejércitos. Los ejércitos mueven siempre en línea recta tantas casillas como corresponda a su fuerza (1,2 ó 3) y si se topan con un monstruo le hacen ese mismo daño. Los jugadores también pueden derrotar ejércitos si los atacan y superan su fuerza. Cada ejército derrotado va a la bolsa del jugador.

Barcelona se va llenando de ejércitos progresivamente para defender la ciudad
 FINAL DE LA PARTIDA:

La partida termina cuando un monstruo es eliminado porque ya no le quedan cubitos en la bolsa, cuando ya no quedan cubitos en el tablero o cuando quedan menos de cuatro ejércitos. Los jugadores desvelan entonces el contenido de sus respectivas bolsas. Cada cubito es un punto de victoria y cada 3 puntos de fuerza de los ejércitos engullidos otro punto más. Gana quién más puntos de victoria haya acumulado.
Sólo quedan 3 ejércitos. La partida ha llegado a su fin
OPINIÓN PERSONAL:

Destroy BCN! es un juego que, por su temática, nos puede recordar al King of Tokyo. Sin embargo y, como ya habréis podido comprobar, las mecánicas no tienen nada que ver con este último. De hecho, tuve la suerte de probar el prototipo con su autor hace año y pico y era un juego de caracoles que iban dejando baba a su paso (y con eso conseguían puntos de victoria). Finalmente, dicho prototipo fue evolucionando hasta el punto de invertir esa mecánica de dejar un rastro por la de ir cogiendo cubitos cual pac-man.

Aspecto del prototipo Caracoles en las DAU 2014
Tampoco había ejércitos, lógicamente, pero los jugadores manejaban varios caracoles en lugar del monstruo actual, con los que capturaban los dados de los demás. Ahora, con la evolución del prototipo nos encontramos con un juego más depurado en el que cada jugador se centra en un solo monstruo con el que deberá ingeniárselas para causar la mayor destrucción (coger más cubitos, fulminar ejércitos y atacar a sus rivales) al tiempo que intenta evitar los ataques enemigos. 

Si no vas con cuidado te pueden acorralar en el lugar más recóndito
También tenemos las cartas de monstruo, que sirven para dotar a cada jugador de un poder especial. Esto favorece la aparición de diferentes estrategias de juego (más defensivas, más ofensivas, ataques a distancia, etc). Son un acierto aunque vuelvo a repetir mi recomendación de jugar la/s primera/s partida/s sin cartas para familiarizarse con el juego y de vez en cuando.  

Resultado final de Copitong: 17 puntos (15+2)
Hablando de los ejércitos, aparentemente sirven para atacar a monstruos rivales pero a medida que juegas te das cuenta de que también pueden servir para bloquear caminos y que no se hinchen a cubitos los demás o como medida de protección interponiendo unidades bélicas entre tu rival y tu monstruo.

Y ahora, hablemos de la mecánica principal del juego. Se trata del uso de dados pero no para lanzarlos ni para flickear. En este caso los dados van girando sobre sí mismos a medida que avanzan tantas casillas como indicaban al principio. Así pues, se trata de una nueva mecánica muy original que Toni se ha sacado de la manga. Sólo por eso ya vale la pena jugarlo. Pero además, es un juego con tensión, estrategia, visión espacial... la única pega es el tamaño del tablero, que es muy reducido.

Llegado a este punto, os voy a decir un secreto para compensar esto último. Como es esencial calcular en qué número terminará nuestro dado de monstruo según la dirección hacia la que lo giremos, utilizad un dado fantasma para simular el movimiento de vuestro dado fuera del tablero de juego. Así podréis comprobar todas las posibilidades antes de mover al monstruo sin causar ningún estropicio. A dos y tres jugadores coged uno de los dados que sobran y a 4 jugadores buscad uno con la misma configuración, que seguro que tendréis dados de seis por casa. Os ayudará en el desarrollo del juego. 

Ahí estoy con Toni Serradesanferm, el de la camiseta del terror
Y nada más, espero que os haya gustado el juego de esta semana. Recordad que podéis seguir el blog por facebook, google+ y twittercon contenidos extra y noticias de otros amigos lúdicos. ¡Un saludo!